
>> Si admitimos que en todo tiempo se ha honrado lo útil como divinidad suprema, ¿de dónde ha surgido entonces la poesía, ese poner ritmo a la palabra [...] que no ha hecho sino extenderse por todos los lugares de la tierra y sigue haciéndolo, como un insulto a toda utilidad? Esa bella y agreste sinrazón de la poesía os refuta, utlitaristas. ¡Lo que precisamente ha elevado al hombre ha sido tratar de liberarse de lo útil, y lo que le ha inspirado la moral y el arte! [...]
>> [...] el ritmo, esa violencia que renueva el orden de todos los átomos de la frase, que impone decir palabras y pinta los pensamientos con colores nuevos, haciéndolos más sombríos, más extraños, más lejanos.
>> [...] se trató de sacar provecho del dominio elemental que sufre el hombre cuando oye música; el ritmo es una coacción; genera un ansia irresistible de ceder, de ponerse al unísono; no son sólo los pies, sino también el alma quien sigue el compás; ¡quizás también el alma de los dioses! [...] Se trató, por consiguiente, de constreñirles mediante el ritmo y de ejercer una fuerza sobre ellos: se les echaba al cuello la poesía como un mágico nudo corredizo.
>> [...] el movimiento rítmico, al sacar agua o remar, ejerce un poder mágico: el canto hechiza [...]
>> Cada vez que se va a hacer algo, se tiene un motivo para cantar [...]: parece que la forma original de la poesía fue el encantamiento y el conjuro mágico.
>> Hacerse profetizar algo significa (según la etimología del término griego que considero verosímil) hacer que algo quede determinado, se cree poder obligar a Apolo, el cual, según la representación más antigua, es mucho más que un dios que prevé el futuro. Tal y como se pronuncia la fórmula, en su exactitud literal y rítmica, así queda encadenado el futuro: pero la fórmula es una invención de Apolo que, como dios de los ritmos, puede también obligar a las diosas del destino.
>> ¿Había algo más útil que el ritmo?
>> Sin el ritmo no se era nada, por el ritmo se convertía uno casi en un dios.
>> [...] ¡aunque sólo sea porque ha comprobado que un pensamiento resulta más verdadero en cuanto adopta una forma métrica y se manifiesta con un estremeciemiento (¿por qué no decirlo?) divino!
>> Pues como dijo Homero: "¡Los poetas mienten mucho!"
(Extractos perniciosamente -para la juventud- tomados de La gaya ciencia, de F. Nietzsche, en las páginas 104 a 107, según la traducción de Luis Díaz Marín la edición de PPP -Poesía y Prosa Popular-)





